domingo, 28 de diciembre de 2008

Propiedades detergentes en combustibles

Como mostramos en la descripción de las aplicaciones del detergente, se mostraba en diferentes campos y uno de ellos era la industria petroquímica.

Durante los últimos quince o diez años aproximadamente los combustibles han evolucionado, de ser meramente energía a ser energía con función detergente para el motor. En este tiempo marcas automovilísticas y empresas petroquímicas colaboran con el fin de perfeccionar el uso del motor con las gasolinas.

Unos de los puntos era y sigue siendo el tiempo de vida del motor, y aquí aparece el efecto detergente como principal arma. El efecto detergente se manifiesta destruyendo los depósitos de carbono del motor y evita los problemas que crean los depósitos de materiales sobrantes que se acumulan en el sistema de conducción.

Marcas como BP, en relación con el efecto detergente y el efecto anticorrosión, afirma una capacidad limpiadora del 50 por ciento en referencia a la misma gasolina en otras marcas. Más allá de la competencia entre marcas,la capacidad del efecto detergente llega como reacción en cadena a otros aspectos mecánicos como son la mejor conservación de las válvulas, filtro de partículas en los tubos de escape o mejor rendimiento mecánico en referencia a la plena entrega de potencia del motor.

Todas estas mejoras de las gasolinas influyen en el consumidor directamente en su bolsillo porque a la larga el vehículo sufrira menos visitas o mejor dicho un tiempo de visita mayor entre revisión y revisión.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

La Española Cepsa busca elaborar insumos para detergentes en Perú


La Compañía Española de Petróleos (Cepsa) está interesada en instalar una planta petroquímica en el Perú a base de residuales de petróleo para producir Alquibenceno Lineal (LAB), materia prima que se utiliza en la fabricación de detergentes biodegradables, informó el ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia.

Cepsa se mostró interesada en iniciar conversaciones con Petroperú para ver la posibilidad de utilizar los residuales que produce la petrolera estatal.

Con plantas en España, Canadá y Brasil, Petresa, que es filial del Grupo Cepsa, es líder mundial en la fabricación de LAB con una capacidad de producción de 560 mil toneladas anuales.

La compañía española ya tiene presencia en el sector hidrocarburos peruano tras haber adquirido el año pasado el 80% de los derechos de exploración en el Lote 127 a Loon Perú, filial de la canadiense Loon Energy.

También ha negociado con otras empresas para adquirir participación en otros lotes en la Cuenca Ucayali.

Valdivia indicó que muchas empresas españolas están interesadas en proyectos de generación de energía eólica, como Iberdrola, y espera que en los próximos meses se puedan dar anuncios importantes.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Precaución con los detergentes

Como se ha venido explicando durante el transcurso del blog los detergentes evolucionan en el siglo XX después de la segunda guerra mundial. A lo largo de los años la implantación de los detergentes es muy aceptada,pero que lleva como desventajas, una medioambiental y otra perjudicial en el desarrollo de fármacos,últimamente observada estos últimos años.

Por este motivo se recomienda que se evite el uso de detergentes antibacterianos en el hogar. Como consecuencia muchos antibióticos y fármacos utilizados para combatir enfermedades muy peligrosas, ya no son tan eficaces como lo eran antes. El uso habitual del detergente bactericida incrementa la resistencia de los gérmenes a la acción de los antibióticos utilizados en un tratamiento médico.

Por ejemplo el triclosán,que es una sustancia que la mayoría de los detergentes bactericidas contienen,destruye enzimas de la membrana celular de las bacterias,lo que les imposibilita su reproducción.

Aunque la mayoria de los detergentes son `llamados´ bactericidas, no son solo esto,además matan virus por tanto son tambien microbicidas.

Estas precauciones pueden no servir de mucho ya que la expansion del mercado a Asia lleva a seguir fabricandolos ,debido a su coste y repercusion social en paises en vias de deasarrollo.

¿Por qué limpian los jabones y detergentes?

La eficacia limpiadora de los jabones y los detergentes descansa en tres principios basicos:

- Acción mecánica
- Acción térmica
- Acción química

Las dos primeras acciones son muy sencillas de entender, la fuerza mecánica que aplicamos al lavar, tanto sea a mano, como por medio de algún electrodoméstico (Lava vajillas, Lavarropa, etc), La acción térmica que entra al juego al utilizar agua caliente para realizar el lavado, el calor favorece el ablandamiento de las manchas y facilita la acción química.

La acción química es la más importante de las tres y además es la requiere una explicación un tanto más detallada.

Todos los líquidos, entre ellos el agua que usamos para limpiar, cuentan con una característica fundamental conocida como tensión superficial, la tensión superficial es una fuerza de atracción mutua entre las moléculas que forman el liquido, esto causa que el agua forme gotas sobre los materiales como vidrio y telas, esto retrasa el humedecimiento de las superficies e inhibe el efecto de limpieza.

Ahora bien, para realizar la limpieza la tensión superficial debe reducirse, para permitir que el agua se difunda sobre la superficie a limpiar y la humedezca, las sustancias químicas encargadas de esta acción son conocidas como “tensioactivos”.

Además los tensioactivos realizan otras importantes tareas en la limpieza: como aflojar, emulsionar y mantener en suspensión las manchas hasta que puedan enjuagarse.

Tanto jabones como detergentes están formados por moléculas que tienen un extremo que es atraído por el agua y otro extremo que es atraído por las grasas de la suciedad.

Resumen

Entonces durante un proceso normal de lavado de (por ejemplo) una tela con manchas grasas, el efecto de los jabones y detergentes es el siguiente, la acción química causa fuerzas opuestas entre el agua y la grasa, que afloja y mantiene en suspensión la mancha, la acción térmica ayuda a disolver la grasa de la mancha y la acción mecánica aplicada a mano o por el electrodoméstico, termina por liberar completamente la mancha de la tela.

viernes, 14 de noviembre de 2008

JABONES Y PRODUCTOS DERIVADOS

Los jabones, derivados de los aceites y grasas naturales, son los surfactivos clásicos. El jabón se ha utilizado al menos desde los tiempos bíblicos y, aunque su uso ha declinado desde la II Guerra Mundial, se emplea aún para hacer la mayoría de las pastillas de tocador del mundo y, en los países subdesarrollados, las barras de jabón duro son aún los productos más importantes empleados para el lavado de la ropa. También una proporción sustancial del polvo de lavado de ropa empleado en la Gran Bretaña está basada en el jabón.

Los aceites y grasas naturales son mezclas de triglicéridos, es decir, glicerina esterificada con ácidos grasos. Los jabones son las sales de estos ácidos grasos y se producen por saponificación de los triglicéridos con álcalis, normalmente, hidróxido sódico.

Las materias primas más importantes para fabricar jabón son el sebo y el aceite de coco. Se emplean también otros materiales como el aceite de palma y aceite de palmiste. Si es preciso, los aceites pueden tratarse antes de la saponificación, por ejemplo, decolorarse con tierra de batán para eliminar impurezas coloreadas o, en el caso de aceites con un elevado contenido en triglicéridos no saturados, hidrogenarse parcialmente para mejorar el color y la estabilidad.

1. Saponificación

Un proceso satisfactorio de fabricación de jabón no debe sólo saponificar los glicéridos, sino también producir el jabón con un contenido bajo de agua, separar las impurezas coloreadas y separar la glicerina subproducto de tal forma que pueda recuperarse convenientemente.

El método clásico, elaborado durante muchos años y todavía en uso para producir una cantidad significativa del jabón del mundo, entraña el tratamiento de grasa con hidróxido sódico en calderas abiertas equipadas de calefacción a vapor y con dispositivos para la separación de fases.

Hay numerosas variantes de este tipo de proceso, todas ellas consumen mucho tiempo, a causa del gran número de operaciones secuenciales y de los largos tiempos de decantación requeridos. Se ha desarrollado un conjunto de procesos continuos más rápidos, que en muchos casos han desplazado al método de la caldera. Algunos se asemejan en fundamento al método de la caldera, y comprenden la saponificación alcalina y la separación de fases mediante sal. Otros utilizan un procedimiento completamente distinto, a saber la hidrólisis a alta temperatura (sobre 250 ºC) y alta presión (4-5*106 N/m2) de las grasas con agua en reactores tubulares en contracorriente, separación de los ácidos grasos brutos resultantes de la solución acuosa de glicerina, purificación de los ácidos grasos por destilación y neutralización de los ácidos grasos purificados con hidróxido sódico u otro álcali.

2. Preparación de productos determinados con jabón

Jabón de tocador:

El jabón neto procedente de la saponificación contiene sobre el 30% de agua. El contenido en agua se reduce al 12%. Después se añaden aditivos menores como por ejemplo: perfumes, agentes conservantes como ácido etilendiamino-tetracético, blanqueantes como TiO2, o colorantes, y en algunos casos germicidas. Se mezcla todo de manera que quede homogéneo. Los jabones de tocador contienen normalmente de 20-50% de jabón de aceite de coco y 50-80% de jabón de sebo, y pueden contener también hasta el 10% de ácido graso no neutralizado. El jabón de aceite de coco, más caro, es necesario para dar un producto con buena espuma y propiedades de disolución satisfactorias. Recientemente se han desarrollado pastillas de tocador basadas en surfactivos sintéticos, con sales solubles en calcio y magnesio y se utilizan en una extensión significativa en algunas áreas del mundo.

Jabones en polvo para lavado de ropa:

Las formulaciones típicas constan de jabón sódico, perborato sódico, silicato sódico y pequeñas cantidades de reforzadores de espuma, carboximetilcelulosa sódica, agentes fluorescentes de blanqueado, perfumes y agua. Pueden también estar presentes carbonato sódico y/o fosfatos sódicos. Estos productos dominaron una vez el mercado del lavado de ropa, pero ahora han sido desplazados casi por completo en la mayoría de los mercados del mundo por productos basados en alquilbencenosulfonatos. Una notable excepción ocurre en Gran Bretaña, donde los jabones en polvo todavía tienen una importante proporción del mercado del lavado de ropa.

Otros usos de los jabones:

Los jabones han sido desplazados por los surfactivos sintéticos en muchas aplicaciones, aunque todavía se emplean, por ejemplo, en acabado textil, polimerización en emulsión, cosmética, pulimentos y pinturas de emulsión.

3. Algunos problemas asociados con los productos con jabón

Aunque los productos basados en el jabón son altamente satisfactorios en muchos aspectos, presentan un conjunto de desventajas, de las cuales la más familiar es el cortado indeseable que se produce cuando se utilizan con aguas duras.

La disponibilidad y, en consecuencia, el precio de los aceites y grasas naturales varía de forma no previsible, en muchos casos los suministros no pueden aumentarse con facilidad.

La distribución de longitudes de cadena de los ácidos grasos naturales disponibles al formulador de productos detergentes es bastante limitada. La mayoría de los aceites y grasas tienen distribuciones de longitud de cadena con un máximo de a C12 o C16/18 y si una operación particular de detergencia requiere, por ejemplo, una distribución C14-16, tal jabón sencillamente no podría producirse económicamente a partir de materias primas naturales.

Las reservas de grasas y aceites en Estados Unidos son inadecuadas para proporcionar las materias primas de las cantidades de jabón que serían precisas. Si el jabón se empleara para sustituir la producción anual de 2.6 billones de kilogramos de detergente, haría falta alrededor de 1 billón de toneladas de sebo. El uso de cantidades tan elevadas de sebo haría entrar en competencia a los fabricantes de jabón por esta sustancia, que ahora se dirige hacia las reservas alimenticias mundiales.

Las prestaciones de jabón en los millones de máquinas lavadoras diseñadas en Estados Unidos son marcadamente inferiores que las de los detergentes. Dichas máquinas fueron específicamente ideadas para utilizar detergentes. El jabón es totalmente inadecuado para los lavavajillas automáticos.

Todas estas y otras razones han contribuido a que declinen los productos del jabón. El empleo de surfactivos sintéticos basados en materias primas petroquímicas económicas y fácilmente disponibles, y más efectivos que los jabones en muchas aplicaciones, ha crecido a un ritmo considerable desde la II Guerra Mundial.



miércoles, 12 de noviembre de 2008

GENERAL

PROCESO DEL DETERGENTE

Podría definirse como la "acción de limpiar la superficie de un material sucio en un baño líquido en el que se disuelven uno o varios solutos -detergentes- que ayudan a la limpieza". Muchos procesos ampliamente distintos contribuyen a la limpieza, y su importancia relativa depende mucho de la naturaleza del sustrato, la naturaleza de la suciedad a ser eliminada y las condiciones de la limpieza (concentración de detergente, temperatura y grado de agitación). Estos procesos generalmente emplean agua como solvente.

Un detergente efectivo debe realizar dos funciones: debe desprender la suciedad de la superficie a limpiar y debe dispersar o disolver la suciedad en el líquido de lavado, de tal modo que el sustrato limpio pueda separarse del líquido de lavado sin que la suciedad se deposite sobre él. La clave de ambos requisitos radica en la naturaleza de las interfases entre el sustrato, la suciedad y el líquido de lavado. Un detergente completamente formulado funciona modificando las propiedades de estas interfases, cambiando así la energía de las interacciones entre la suciedad y el sustrato. Por lo general, la sal de un ácido carboxílico es más soluble en agua que el propio ácido. Cuando la parte hidrocarbonada del ácido es muy grande en comparación con el grupo carboxilato, la parte iónica de la molécula interacciona favorablemente con el agua y tiende a disolverse, pero el resto de la cadena no. Las cadenas hidrocarbonadas de moléculas vecinas se atraen mutuamente por fuerzas de Van der Waals más de lo que lo están por las moléculas polares del agua. De hecho son hidrófobas, o repelentes del agua, en su comportamiento. La sal de un ácido de cadena larga, pues, tiene dos regiones: una cabeza hidrófila, el grupo carboxilato soluble en agua, y una cola hidrófoba, la parte de cadena hidrocarbonada que es repelida por las moléculas del agua y atraída en cambio por las cadenas hidrocarbonadas de las moléculas vecinas.

La estructura de estos compuestos provoca una orientación particular de sus moléculas en la superficie del agua: las cabezas están en el agua y las cadenas hidrocarbonadas sobresalen hacia el aire. La concentración de moléculas en la superficie del agua provoca que su tensión superficial disminuya. Los compuestos que presentan este comportamiento se llaman compuestos tensioactivos o surfactantes . Los jabones son un tipo de compuestos tensioactivos. Todos los buenos surfactantes tienen estructuras con una cabeza hidrófila y una cola hidrófoba. Loa ácidos con doce o más átomos de carbono en la cadena hidrocarbonada de la molécula presentan un comportamiento tensioactivo.

Cuando se alcanza una concentración crítica de surfactante, la capa superficial se rompe en unidades más pequeñas, en agrupaciones de iones llamadas micelas. Las micelas son partículas en las que la parte hidrófoba de la molécula, repelida por el agua, se sitúa en el interior mientras que las cabezas hidrófilas, cargadas negativamente, se colocan en el exterior de la micela e interaccionan con las moléculas de agua y los iones positivos del medio. La apariencia opalescente de una disolución de jabón, que es coloidal, es una evidencia de que las partículas presentes son mayores que unas simples moléculas individuales. Las partículas en una solución coloidal son suficientemente grandes para que la luz se disperse en vez de transmitirse, como en el caso de las verdaderas soluciones cuyo aspecto es perfectamente transparente.



La grasa se parece en su composición química a las cadenas hidrocarbonadas de la micela. Si se frota una mancha de grasa con una solución jabonosa, se provoca que la grasa se rompa en partículas suficientemente pequeñas para ser englobadas dentro de las micelas. Las partículas pasan a la solución gracias a la porción hidrocarbonada del jabón, que se mantiene en suspensión por la interacción de la superficie iónica de las micelas con el agua que las rodea. Se dice entonces que la grasa se ha emulsionado, o sea que está suspendida en un medio en el que normalmente no es soluble.

Así pues, los jabones suelen ser sales de ácidos carboxílicos de cadena larga. Los jabones ordinarios presentan desventajas en las aguas que se denominan "duras". Las aguas duras contienen iones calcio y magnesio disueltos, de forma que cuando se usa jabón en dichas aguas, las sales cálcicas y magnésicas de los ácidos carboxílicos del jabón precipitan. Este precipitado es la espuma que puede verse a veces en la superficie del agua y que causa un anillo de precipitado alrededor de la bañera. Como es lógico, se han desarrollado varios surfactantes cuyas sales cálcicas y magnésicas son más solubles. Uno de éstos, obtenido a partir de aceites vegetales, es el dodecilsulfato de sodio, la sal sódica del éster del 1-dodecanol con ácido sulfúrico. El ácido sulfúrico y no un ácido carboxílico proporciona en este caso la parte iónica de la molécula.

martes, 11 de noviembre de 2008

PROCESOS DE PRODUCCION - HISTORIA


El proceso clasico, que aun se emplea ampliamente, se basa en el tratamiento con SO3 (trioxido de azufre) de fracciones de petroleo. Su
empleo como agente de sulfonacion es reconocido en la industria y los trabajadores rusos fueron pioneros en ese campo en el periodo de 1925 - 1935.
En 1957, Bilbert y Beldhuis publicaron una revision del SO3 empleado en la refinacion de los aceites lubricantes. En las ponencias del 5to congreso mundial del petroleo en 1959, Kaye describio una planta para la refinacion de fracciones de petroleo con SO 3/oleum al 60%. Asi mismo, en el 4to congreso mundial de actividad superficial en 1964 se reporto el
empleo del sistema Sulfurex de sulfonacion en cascada, el cual consiste de un cierto numero de recipientes con agitadores de alta potencia en cascada. La cantidad de SO3es determinada por la cantidad de azufre liquido introducido por la bomba de dosificacion, y la alimentacion total SO 3/oleum es determinada por la naturaleza y porcentaje del material sulfonable. De ahí, el producto pasa a un decantador en donde el exceso de acido en el aceite es removido y recirculado.
La compañía Allied Chemical Process
diseño un reactor en donde el SO3 es dosificado en un vaporizador, recogido por la corriente de aire y pasa a traves de enfriadores y filtros, y dirigido a la cima de una torre de reaccion a una temperatura de 120°. El alquilato se bombea a las paredes internas de la torre, formando una pelicula liquida de material la cual reacciona con la mezcla de aire y SO3. No hay agitacion mecanica concerniente. Reactores como el mencionado estan patentados en diversas versiones en los cinco continentes.